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Aló Presidente, alooo...

Aló Presidente, alooo...

Sobreponiéndose a los rojos y azules, en Venezuela habrá que procurar cambios que deben venir por la tercera vía, o por el camino que sea el mejor, pero que deben acelerarse desde la neutralidad, porque ni los unos ni los otros quieren entrar por el aro de la ecuanimidad, y menos el gobierno. 

La afirmación de que no hay que decir toda la verdad porque no conviene, que no es oportuno, que a quién favorece o desfavorece la divulgación de equis información, no tiene sentido. Es impensable que demasiada gente crea más en lo que le conviene creer o disfruta creyendo, que en los hechos que están a la vista.  

Decir la verdad pudiera ser que no tenga sentido desde las políticas de partido, a partir de la lógica y hasta del sentido común, son “las mentiras blancas” que refiere Teodoro Petkoff, pero es absolutamente necesaria desde los razonamientos del periodismo que no deberían obedecer a ningún otro interés distinto al conocimiento de los hechos tal cual son para que la población esté enterada. 

Sobre Radio Caracas Televisión (RCTV) no se cuenta la verdad completa. Sobre PDVSA tampoco se cuenta, de lado y lado, lo que realmente pasó, y completamente, y un buen porcentaje de los trabajadores botados sabe hoy que fueron engañados y distorsionada su sincera y legítima lucha por la meritocracia. 

Marcianos y azules cuentan sólo la verdad que conviene a cada sector, pero no al país para que pueda hacer conciencia. Hay que leer medios y articulistas de cada corriente, pero con tijeras y un resaltador para tomar la parte de verdad que cada uno ofrece, detectar el silencio calculado y además filtrar el encono, la burla, el cinismo, el humor negro y la mentira. 

No hay cuestionamientos, y al que cuestiona lo callan, lo desacreditan, lo marginan o lo incluyen en la lista negra que cada medio de comunicación privado tiene, y los del gobierno también. Proliferan medios de comunicación en cada bando exclusivos para el negocio, para sencillamente “hacer billete”, y menos para la información veraz. 

Medios de comunicación repletos de publicidad... Pero fíjese el lector que precisamente por estos días de enero los periódicos parecen publicaciones parroquiales de lo vacíos que están: cero publicidad, cero información. Cero hit, cero error, cero carreras. Es porque entonces aplican la filosofía chino-venezolana que dice que “si no hay lial, no hay lopa”.

¿Ha visto usted alguna vez que las empresas Polar hayan tenido un accidente industrial? Se ha dado cuenta de que los servicios telefónicos cuyas cuñas las leen y animan connotados periodistas, jamás tienen alguna dificultad en sus servicios o que sus deficiencias se debatan. 

Cada sector tiene su medio tarifado, penetrado o ideologizado; alguna cantidad de periodistas y articulistas escribe desde su ideología política o, peor, desde su propio interés personal o económico, al igual que desde la imposición del medio, comercial o político.  

¿Por qué el Presidente de la República no da ruedas de prensa? Pudiera alguno de los voceros o periodistas del oficialismo explicarlo con la verdad completa. ¿Por qué será que Reporteros sin Fronteras toma con pinzas el caso Venezuela? ¿Quién quiere salir a contarlo desde la gran prensa o desde el Colegio Nacional de Periodistas? Ahora el espacio disponible es infinito en las páginas web. Las limitaciones espaciales se acabaron, ya no son la excusa detrás de la cual se escuda el vacío informativo o la autocensura. 

Venezuela está sedienta de medios de comunicación privados y del Estado verdaderamente independientes que mediante análisis plasmados en reportajes ofrezcan soluciones para los grandes problemas nacionales y se constituyan en órganos de denuncia confiables por su imparcialidad de juicio.  

Los problemas que se citan son superiores a la inseguridad, la falta de trabajo, la inflación, la escasez de vivienda y los pésimos servicios de salud cubanizados, y ante los cuales ni el presente gobierno ni ninguno anterior ha tomado medidas de largo plazo.  

¿Se ha dado cuenta usted del grado de contaminación de todos los orígenes existente en la Patria de Bolívar? Cuándo es que van a salvar las cuencas del lago de Valencia y de Maracaibo. Ha percibido que aun cuando cada día llueve más en el trópico, sectores amplios de cada ciudad grande venezolana no reciben agua regularmente. 

Es obvio que estamos pasando del control de la información por parte de los dueños de los medios de comunicación, al control estatal de éstos y de las noticias. ¿Es así como se hace una revolución? 

Manuel Bermúdez Romero

La foto presagio que ilustra este artículo fue tomada del Weblog Venezolano.  

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4 comentarios

Manuel Bermudez Romero -

Ideal es la independencia de los medios de comunicación, de modo que puedan informar libremente y desprovistos de la presión anunciantes y gobiernos. Esa es una de las primeras ventajas que los "blogueros", estamos liberados del interés económico y frecuentemente político del dueño del medio. En lo personal me satisface tenerla como lectora.

Victoria -

Realmente, disfruto mucho de sus articulos y me permito declararle que, soy una de tantos venezolanos que utilizamos los foros en la Web; para manifestar, questionar y tratar de poner mi granito de arena en el logro de un mejor sistema de gobierno y un mejor pais.Necesitamos mas comunicadores como usted, que esten claros y no informen con demagogia o prefeetizando el desastre. Hoy dia, hace mucha falta la honestidad en la comunicacion social. Congratulaciones una vez mas, una venezolana mas.
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Manuel Bermudez Romero -

Tomo tu palabra. La imparcialidad es posible y es base de la objetividad tan inalcanzable, según comentarios de algunos maestros del periodismo. Sin embargo, creo a pie juntillas en la objetividad como método, como principio, como intención, aunque no se le alcance idealmente. Sobre la política, sé que uno no se puede escapar del todo de su influjo, pero prefiero el periodismo.

Ana Pernía. -

Debo reiterar mi apego a tus escritos. Este me parece de los más honestos e imparciales que he leído, y cada vez me parece absurda la frase que solíamos escuchar y decir años atrás "Yo no me meto con la política...". Y resulta que ahora TODOS estamos "hasta el tuétano" inmersos en ella...

Como siempre..."mis respetos"...
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