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Contextos

Samuel Smith

LA ÚLTIMA ENTREVISTA

 

 

            Boconó, calle Urdaneta, Nº 5-26.

Toco a la puerta de la casa y un hombrón negro, anciano y encanecido, sale a mi encuentro.

         –¿Usted es Samuel Smith? -le pregunto.

         –"Yes, sir". Pase adelante -me respondió

         Hablamos largo y nos contó pasajes de su vida.

         –Yo nací en Otrobanda, Curazao. Mi abuelo paterno fue un ingeniero civil muy conocido en la isla, pues fue el constructor del puente de pontones(1) y el primer Cónsul de los Estados Unidos. Mi papá se llamaba Arthur Smith; era norteamericano de Maine. Mi mamá se llamaba Enriqueta Raimundo, nacida en Santo Domingo.

         –Me vine a Venezuela porque en Curazao tuve una discusión con mi jefe, un señor Jhons, quien era agente británico en la isla. Dejé el puesto y decidí irme a trabajar con la United Fruit Company en Santa Marta, en Colombia, pero Jhons al saberlo me mandó a llamar con mamá y me convenció de que no lo hiciera, pues era una zona palúdica. Jhons me consiguió trabajo con Antonio Aranguren, un rico de Maracaibo que necesitaba un muchacho como yo, que hablara inglés y español.

         –En Maracaibo fui intérprete al servicio de Aranguren en los trámites con los ingleses de la Venezuelan Oil Concessions (VOC), subsidiaria de Shell, para venderles las concesiones que a él y a Ernesto Guzmán les había entregado el general Juan Vicente Gómez. Yo era empledo de confianza de Aranguren, quien me pagaba con comida, como se hacía por aquella época.

         –De eso hay un chiste muy bueno. Cuando llegamos a La Rosa, la VOC, siguiendo la costumbre, le quería pagar a la gente con comida. Comida buena: "quaker", huevos fritos y jamón para el desayuno. Pero había un hombre llamado Rafael Tello que dijo que no. "A mi no me vengan con esa lavativa. Yo como plátano y queso". El hecho provocó la transformación del sistema de pago.

         –Yo empecé a trabajar ganando siete bolívares diarios más la comida. Y con eso era un Rey, pues con tres bolívares se hacían las tres comidas. Con la VOC fui ayudante de perforación e intérprete, ya que los perforadores no hablaban español ni los obreros inglés. Por eso tuve la oportunidad de integrar las cuadrillas que estuvieron en el Zumaque 1 y en El Barrosos 2.

         –"Well", recuerdo que cada cuadrilla la formaban seis hombres. De la cuadrilla de El Barrosos tengo en la memoria a Rubén Clavel, Jesús Vicuña, Amilcar Morales, Andrés Borjas y a otro de apellido Rincón, de La Cañada.

         Durante la conversación Samuel Smith contó que para la época Cabimas era un pueblo muy sano, donde los hombres se ocupaban de explotar la madera y de la pesca. "De Cabimas se sacaba madera zapatero que en goletas llevaban a Curazao y luego a Alemania para fabricar pianos". Refirió que en Cabimas conoció al escritor Ramón Díaz Sánchez.

         –Lo conocí como juez. Hicimos amistad por la afición por el béisbol. Yo jugaba la primera base y el outfield del Venoil; Ramón no jugaba, pero estaba pegao allí porque le gustaba mucho el deporte.

         En un aparte de nuestra conversación, Samuel Smith nos pidió que le hiciéramos llegar "Mene", la novela de Ramón Díaz Sánchez escrita en 1933, libro que todavía no había leído en 1978 cuando lo entrevisté.

         Recordó que el agua de consumo humano en Cabimas era tomada del lago. "La recogían de la playa por la madrugada", que no había luz eléctrica y se alumbraban con carburo, y que el primer pozo perforado en el lago de Maracaibo por la Lago (Creole después y luego Lagoven), comenzó en el fondo del patio de una casa de La Rosa, en la orilla de la playa. "Ese fue el primer pozo. Y el jefe general de La Lago en Cabimas era Mr. Watson".

         Fue en Cabimas donde se casó por primera vez. Su primera esposa fue Petra Angélica Vergara, natural de Betijoque. Al morir Smith, él falleció pocos meses después de que lo entrevistamos, dejó viuda a Gregoriana Castellanos, nativa de Boconó. Con las dos procreó nueve hijos.

         Hablamos largo. Desde aproximadamente las diez de la mañana hasta un poco más de las doce del mediodía, sorbiendo tres o cuatro cafecitos negros que apaciguaron el poquito de frío de una hermosa y límpida mañana andina. Esas horas que nos concedió permitieron que además de este diálogo escribiésemos la historia del reventón de Los Barrosos 2, ocurrido el 14 de diciembre de 1922. Tenía Smith catorce años viviendo en Boconó y hasta allá se fue buscando descanso.

         –Esto es más tranquilo -nos dijo.

         Durante la conversación fue muy amable, tal como nos lo describieron. Lo observamos lúcido y aún con vitalidad. Nos comentó que tenía 86 años y, respondiendo a una pregunta que le hicimos, lanzó una premonición.

         –¿Y cómo ve la vida, qué espera del futuro? -fue la pregunta.

         "Well, lo que veo en el futuro es la... En cualquier momento... He vivido mucho ya"... Se levantó de la butaca, nos invitó a que siguiéramos su paso lento por los espacios de su casa, y agregó:  

"He tratado de mejorarla todo lo que puedo. La estoy arreglando. Esta puerta, este callejón y este cuarto son nuevos. Puse el piso de granito"...

         Samuel Smith se fue a Boconó para descansar en paz.

 

 

Manuel Bermúdez Romero

 

REFERENCIA

 

1. Puente de pontones. Así se conoce popularmente en Curazao al puente flotante que une Punda con Otro Banda, dos sectores del centro de Williemstad, capital de la isla. El nombre oficial del desplazable puente es Reina Emma. El puente atraviesa el canal natural Santa Ana, una entrada marítima por donde penetran los buques a la bahía Schottegat, donde está ubicado el puerto de Curazao. 

 

           

 

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6 comentarios

Mario Emmanuel Borgh Báez -

Emocionado, gracias por esa última entrevista, soy bisnieto de Samuel Smith, en la actualidad el único descendiente que trabaja en la industria petrolera, me gustaria saber si entre los 9 hijos que mencionó tener, estaba mi abuelo, fallecido en 2011, Samuel Báez, aunque no lleva el smith, era su hijo... gracias nuevamente.

JOSE EUGENIO BARBERII MARRON -

El ing Efrain Barberii escribio el libro "De los pioneros a la empresa nacional. 1921 1975" publicado por departamento de Asuntos Publicos de Lagoven en Octubre de 1997. En la pag 35 dice: "a Antonio Aranguren se le otorgo en 1907 una concesion de un millon de hectareas en los Distritos Bolivar y Maracaibo, estado Zulia. Traspasada a la avenezuelan Oil Concessions". Es el unico personaje nombrado en el Indice Onomastico del libro, de todos los nombrados en estas entrevistas.

Manuel Bermúdez Romero -

Amigo Pascual,existe un libro titulado "Los Antecesores", publicado por Lagoven, que recoge una extensa historia de los pioneros de la Standard y Creole. Ese libro en particular no creo que se encuentre en las librerías en Caracas,pero sí en la Biblioteca Nacional,igualmente el léxico de Barberii.

Cordiales saludos.
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Pascual -

Un saludo afectuoso don Manuel.
Seria interesante leer otros articulos de los pioneros, gente de Creole-Lagoven y las otras empresas, que usted pueda tener. Por cierto, el libro del Dr. Barbieri es dificil de encontrar segun me dijeron solo salieron unos pocos ejemplares y no han hecho una nueva edicion ¿sera posible que usted tenga alguna pista?
Gracias de antemano.

Manuel Bermúdez Romero -

Señora
Myriam Baez:

Imagino que usted se refiere a Samuel Smith. Le cuento que lo entrevisté siendo él un hombre de ochentitantos años. Y tuve el gusto de ir hasta Boconó para hacerlo. Pues habiendo sido el señor Smith miembro de la cuadrilla que perforó el Barrosos, y además traductor dentro del grupo, los más viejos del mundo petrolero en Cabimas hacia el año 1978 -cuando yo ingresé en Lagoven- lo conocían y frecuentemente lo mentaban. Plinio Marín, una de esas personas, me aseguró que vivía en Boconó y hasta allá me fui desde el Zulia para conversar con él. Hablamos en su casa de residencia.

Por lo tanto, y siendo usted su nieta, aprovecho para decirle que esté usted segura de que su abuelo no solamente hizo algo interesante, sino que me lució un hombre correcto y de bien. No obstante su edad, me recibió dispuesto y fue amable durante el encuentro.

Por lo demás debo informarle que en esta misma bitácora puede usted hallar otra información que también menciona a su abuelo. Una información que está más referida a la perforación del Barrosos 2 y a su signfiicado. No me acuerdo ahora del título. Pero una vez lo recuerde le paso otra nota para que lo halle y pueda leerlo.

Me contenta sobremanera, señora Baez, que esta bitácora le haya servido para enterarse mejor sobre quién fue su Samuel Smith.

Reciba un cordial saludo.

Manuel Bermúdez Romero

myriam baez -

me encanto encontrar este articulo, ya que hablan de mi abuelo materno, al cual pude ver unas 4 veces en mi vida y poco lo pude conocer, y es a traves de estas lineas que siento que el realizo algo interesante gracias
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