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¿Dónde está el seso?

¿Dónde está el seso?

 

Hay que convenir en que es natural y puede que conveniente que para el buen uso comunicacional de Internet haya controles.

Se hace la afirmación en el entendido de que es aconsejable que esos controles, en el caso de los medios de comunicación tradicionales, los ejerzan autónomamente los periodistas o una asociación entre éstos y los dueños de esos medios que actúa a través de un comité de redacción.

La realidad es distinta, los controles los establecen directamente los dueños y, a decir verdad, proceden no siempre fundados en los conceptos de la libertad de expresión y basados en el derecho a la información veraz, sino sustentados en pareceres personales que se plasman en una abanico de intereses de grupo que son ajenos a lo informativo y al beneficio del lector al que teóricamente se deben.

Está a la vista, busque usted en Venezuela un medio de comunicación de masas verdaderamente equilibrado. El panorama se divide casi exclusivamente en dos sectores. En uno se hallan los que están con el oficialismo o, más grave, que son per se oficialistas y los utiliza hoy el Estado no para informar verazmente, educar y formar ciudadanía, sino para la desfachatada promoción de una ideología caduca. En el otro sector está buena parte de los medios de oposición al gobierno, haciéndola a ultranza motivada por una mezcla de intereses que pone de bulto desconocimiento o menosprecio sobre el papel que representan.

Naturalmente, tanto entre periodistas como empresarios hay muchos profesionales conscientes de la responsabilidad que hacer periodismo implica y ejercen controles, escritos o no, que se auto aplican y atienden a principios éticos de la información. Diarios impresos hay en Caracas y provincia que asumen el compromiso y diariamente se empeñan en ejercer periodismo responsable.

Pero el punto que nos trae es que a través de páginas web y bitácoras, Internet ofrece la posibilidad de que cualquier ciudadano escriba sin límites ni mesura lo que le parezca, lo cual da lugar a la abundante información basura que se halla en las páginas digitales.

Peor aún, al igual que recursos valiosísimos colocados gratuitamente al servicio de la educación y el conocimiento, se hallan en Internet contenidos dirigidos a objetivos innobles y al comercio ilegal o dañino de variedad de productos y servicios que ingresan libremente a los hogares del mundo.

Es evidente entonces que ha de haber un control sobre la administración de los medios de información digital o sobre el uso que se dé a la red. Mas el seso en el caso venezolano se puede reducir a esta pregunta:

¿Cómo pensar que resultarán para bien y no para establecer censura dictatorial, las normas, lineamientos o consideraciones que sobre la utilización de medios de comunicación digital provengan de un gobierno que ha dado abundante y vulgar demostración pública de autoritarismo, inequidad, falsía, de atrabilis y estragamiento intelectual, y que actúa atendiendo al primitivismo o a la intemperancia cotidiana de la Presidencia de la República?

Vale decir, no puede ejercer ponderado control absolutamente de nada un gobierno incontrolado. No sólo porque no se somete a la supervisión de las instituciones oficiales previstas constitucionalmente para ejercerlo, sino porque quien lo encabeza es un desaforado crónico.

 

 

Manuel Bermúdez Romero

 

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2 comentarios

Manuel Bermúdez Romero -

Es correcto Beatriz. Y es por lo mismo que hay tener una actitud avizora frente a la intención. Saludos.
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Beatriz de Matos -

Hola Manuel! las experiencias recientes de este regímen con relación a los Medios, nos inclinan a pensar que el control futuro va a ser autoritario, represivo, violatorio de toda libvertad...Ramirito sabe de sobra cómo hacerlo.Lamentablemente, caerán también los que llevan como bandera lo ético,la veracidad y responsabilidad del hecho periodístico.Saludos, Beatriz y Antonio Matos
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