Blogia
Contextos

Engatillados...

La defensa de nuestros derechos, aun de los más pequeños, es una básica actitud de conducta para ganar respetabilidad.  

Mas si esa defensa no diese los resultados perseguidos, continúa siendo digno y estratégico sostenerla porque establece positivos precedentes y siembra en el camino pruebas que retrospectivamente fundamentarán posteriores reclamos que no habrá que perder de vista.

No actuar por temor a represalias originadas en la conocida atrabilis de la contraparte y correr el riesgo de perderlo todo, es contraproducente pues propicia la conformidad. Y hay apenas un hilo de separación entre conformidad y mendicidad.

Temer al escamoteo de los que nos quede después de haber perdido tanto en bienestar, calidad de vida, servicios de salud y dinero que es nuestro, siendo todos los nombrados beneficios alcanzados durante toda una vida de trabajo y ahorro, es transmitirle a quienes nos abusan la idea de que somos pusilánimes y permitimos que se nos vapulee.

Además y por principio, los derechos hay que defenderlos con pujanza en todas las instancias posibles y legales, sobre todo si al resguardar lo que es propio, protegemos, aparte de nuestra vida futura, la de nuestra familia y la de una corporación vital. Puede que  no falte entre nosotros -y no es sorna- quien invierta ese orden y coloque la corporación por delante.

Pero en cualquier orden en que las prioridades se coloquen, si nuestros derechos están asociados con la contribución a la salvación de una institución vital para la economía venezolana, la restitución de esos derechos trascenderá el bienestar nuestro y tendrá visos de colectiva redención -de remedio justiciero-, más a sabiendas de que la contraparte para colmo es delictiva.

Contrariamente, si no procedemos daremos vergüenza y quienes espontáneamente han surgido como defensores nuestros, nos abandonarán.

Y ojo, la defensa con valor de nuestros derechos en todos los terrenos no implica de ningún modo pérdida de la compostura ni altanería en los planteamientos.

A buen entendedor…

 

Manuel Bermúdez Romero

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

Manuel Bermudez Romero -

Por fuera de la bitácora la periodista Marianne Marrero, escribió lo siguiente:

Hola, Manuel: creo que tu opiniòn deberìa producir una respuesta pùblica contundente de los jubilados que estàn ante el peligro de perder el fondo de pensiones.

La movilizaciòn de calle, acompañar a quienes han asumido la defensa y exigen acciones oficiales, como Ysmael Garcìa y Montoya, son indispensables. A mí me dio pena ver que estos dos señores esta semana asistieron a la Fiscalìa y a su salida estaban solos en plena calle, donde fueron abordados por Globovisiòn. Èse era un momento en que los jubilados tenìan que estar presentes, tenìan que demostrar su disgusto.

Saludos, Marianne
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Manuel Bermudez Romero -

Hola Elsa:

Esperemos pasar pronto de la palabra o el texto a la acción conjunta y acordada. Saludos.

Elsa -

Excelente planteamiento. Si sólo unos mil de los afectados agarran el mensaje y lo ponen en práctica, el efecto sería mucho más contundente que todas las comunicaciones que van y vienen. Pero igual que tu, pienso que el "temor", los tiene engatillados. Se les ha olvidado que "unidos, somo muchos".
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres