Blogia
Contextos

Es un mito la calidad médica cubana

La afirmación hecha en el título es conocida y muchas personas lo saben, pero es una realidad que se reitera para impedir que encumbrados chavecistas engañen a los venezolanos que no estén informados.

Para demostrar cómo esos voceros mienten sobre el tema, basta remitirse sus  declaraciones recientes:

Hugo Chávez en su alocución leída, refirió “todo el avance médico que la revolución cubana  ha logrado para su pueblo y una buena parte del mundo”.

La diputada Cilia Flores en intervención incoherente y de pobrísimo contenido de apoyo a Chávez, mencionó que “los cubanos eran los mejores médicos del mundo”.

El canciller Nicolás Maduro, cuando hizo el inicial anuncio sobre “el absceso pélvico”, mencionó la asistencia que Chávez recibió del “excelente sistema de salud de la hermana República de Cuba”.

 

La verdad es otra

 

La medicina cubana era buena en tiempos del dictador Fulgencio Batista y la revolución fidelista heredó el sistema y, ciertamente, lo mejoró en su cobertura geográfica, aparte de que logró innegables resultados positivos que en su mayoría se han deteriorado hasta el grado actual de casi inexistencia o total carencia de calidad para quienes no forman parte de la élite en el poder o no sean turistas de visita en Cuba.

Totalmente controlado por el Estado, el primer daño que se causó al sistema que se recibió, provino de la eliminación de la tradicional relación médico-paciente, por la impersonal relación estado-paciente que obliga a los enfermos a tratarse con los médicos y centros que decide el gobierno, sin que haya otras opciones.

Es un sistema de atención médica que está absolutamente politizado y el gobierno ejerce control político férreo sobre las instituciones médicas y científicas, así como de los estudios, los profesionales y otras instancias.

El régimen dejó de garantizar igualdad y equidad en los servicios médicos, y la élite gobernante, sus familiares, amigos y protegidos, han recibido siempre una atención diferenciada, superior a la del resto de la población.

Los médicos carecen de libertad y de estímulos, por cuanto son cumplidores obedientes de las órdenes que del nivel gubernamental provienen, y no tienen libertad de acción, no solamente en el contexto laboral, sino en el de la creatividad y la superación, y sobre bases indisolubles se han formado en sus deberes médicos y sus obligaciones con el comunismo.

Por tratarse la cubana de una sociedad cerrada, los viajes y nexos de los médicos con el exterior están controlados por el gobierno, lo que impide o reduce al mínimo los intercambios con sus homólogos de la comunidad científica internacional, así como el acceso sistemático a fuentes de información actualizada.

Las estadísticas médicas se controlan políticamente y no las conducen especialistas independientes, por lo que no existen al respecto los procesos de validación, tanto nacionales y extra gubernamentales, como los internacionales. Ese sometimiento permite manejar los indicadores de salud en función política-ideológica y con fines propagandísticos. De hecho, el gobierno cubano ha usado recursos ilimitados para propagar y fortalecer el mito de su insuperable sistema de salud, y éste le ha servido como salvoconducto para actuar impunemente como un vitalicio régimen totalitario.

Gran parte de las llamadas misiones internacionales no son humanitarias como se propala. Por el contrario, los médicos cubanos trabajan mientras el gobierno cobra las divisas por el servicio que esos profesionales prestan. Y se da esa relación porque a los regímenes ineptos o corruptos de otras latitudes les resulta más barato y cómodo contratar cubanos como mano de obra en condiciones de casi esclavitud, que desarrollar buenos sistemas de salud en sus países. Por otra parte, esas misiones privan a los enfermos cubanos de la atención de los médicos competentes enviados al exterior en tareas de supuesta buena voluntad.

La práctica anterior ha hipertrofiado el sistema de salud pues, especialmente en los últimos años, se aplican en Cuba programas de formación masiva y acelerada de profesionales que presentan una preocupante afectación de los aspectos cualitativos de su formación. Es un plan educativo que plantea menores requerimientos académicos y no tiene presente la vocación profesional.

Por otra parte, el personal dirigente  del ámbito médico está constituido más por políticos que por médicos y científicos. Y esa dirigencia conduce la implantación de políticas que son erróneas y provocan burocratización y corrupción en las instancias de dirección del sistema, manifestándose en acomodamiento, privilegios, desidia y finalmente decepción generalizada.

Consecuencia directa de la presencia de esa dirigencia inexperta, es la ineficaz administración en lo relativo a la adquisición y distribución de los recursos, siendo una de sus consecuencias la devastación ocasionada por el abundante número de menesterosos -necesitados- en la población, y en la presencia de trabajadores que roban los recursos: medicamentos, alimentos, medios para la higiene e, incluso, instrumental médico.

Así, resulta alarmante el deterioro de los centros de salud: la infraestructura, los inmuebles, el equipamiento y el avituallamiento -elementos necesarios para la preparación de comida-, a lo que se agregan condiciones higiénico-epidemiológicas tan precarias que hay contaminación en algunas centros de atención médica. La caótica situación imperante en tal sentido, obliga a los pacientes a llevar sábanas, alimentos y en ocasiones hasta agua cuando son hospitalizados.

Los servicios de salud son de mala calidad primeramente debido a la mencionada deficiente preparación de los profesionales, pues muchos se han formado en los llamados Programas Emergentes (masivos y acelerados), mientras se halla en el exterior un alto número de especialistas; también están afectados por desatención o incumplimiento de los planes de medicina preventiva, y por disfuncionalidad en algunos centros de atención primaria, fundamentalmente consultorios del Plan Médico de Familia.

De esa manera, mientras los cubanos deben conformarse con el pésimo servicio de los centros médicos descritos, los pacientes foráneos son atendidos en hospitales provistos de todos los recursos, y los medicamentos que no consigue la población, están disponibles en las llamadas “Diplofarmacias” siempre que se paguen en divisas (dólares).

 

Cuba en el caos

 

A los anteriores factores directamente médicos, se añade la deplorable situación higiénica-ambiental que se vive en la isla, y que entre innumerables calamidades se expresa en deficitario suministro de agua potable, frecuente contaminación de las aguas de consumo, aguas albañales y basura diseminadas por las calles, entre otros elementos que deterioran la calidad de vida y se añaden a crecientes deficiencias nutricionales en medio de las que se han levantado al menos dos generaciones antillanas, y que obedecen obviamente a desatención alimenticia, mientras el gobierno dilapida dinero a millones en guerras ajenas, acciones subversivas internacionales y campañas propagandísticas.

Es éste el llamado modelo económico cubano, modelo que ha demostrado su capacidad para empobrecer por igual a casi todos los cubiches. Es el mismo esquema que Hugo Chávez Frías impone a como de lugar en Venezuela diciendo mentiras una detrás de la otra para mostrar a Cuba como un mar de la felicidad. Mentiras que ni en medio de la seria enfermedad que lo aqueja deja de usar por respeto a los venezolanos.

 

Manuel Bermúdez Romero

 

Fuente: La mayoría de los datos utilizados para escribir este artículo se tomaron de Internet y específicamente de un documento titulado El mito del sistema de salud cubano, redactado por la médico Hilda Molina, fundadora de la Escuela Cubana y Latinoamericana de Restauración Neurológica (CIREN). Igualmente, ex diputada al parlamento de su país, y quien renunció en 1994 a todo lo que la vinculaba al régimen debido a que el gobierno se proponía convertir el CIREN en una institución exclusiva para extranjeros que pagaran dólares.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres