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Amuay

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Esta información tiene el propósito de recordar que desde hace veintisiete años la Refinería de Amuay es un complejo automatizado por computación que permite ejercer mejor control de sus procesos y operaciones

La Refinería de Amuay fue una de las tacitas de plata de PDVSA, la empresa original. Operada por Lagoven al nacionalizarse en 1975 la industria petrolera, sus actividades se iniciaron el 3 de enero de 1950 con una capacidad de procesamiento de 60 mil barriles diarios que se fue incrementando mediante consecutivas ampliaciones que la elevaron a los 645 mil barriles diarios y la convirtieron en una de las más grandes del mundo.

El MPRA

A principios de los años 80 del siglo pasado, la Refinería Amuay, al igual que las otras dos grandes refinerías venezolanas, fue sometida a un cambio en el patrón de refinación para readaptarla. En el caso de Amuay con el cambio de patrón se logró:

 

-Procesamiento de considerables volúmenes de petróleo pesado que constituye la más abundante reserva de crudo que tiene el país

-Disminuir la producción de combustible residual con alto contenido de azufre

-Incrementar la producción de productos livianos

-Aumentar la producción de gasolina para el mercado interno  

 

Esa obra de modernización requirió durante su construcción de la contratación de más de 240 mil horas hombres en Venezuela, usando en un 68 por ciento material de contenido nacional. En la tarea participaron aproximadamente 16 mil personas y se formaron mil 800 artesanos en un centro de entrenamiento que estableció Lagoven para adelantar este proyecto denominado MPRA (Modificación del Patrón Refinería de Amuay).

Computarización  

Un poco antes, en 1973, Amuay instaló su primer  sistema para el control de procesos por computadora en el complejo de hidrodesulfuración (HDS), convirtiéndose así en pionera en la utilización de esa tecnología en Venezuela. Estos sistemas continuaron implantándose en otras áreas de actividad de la refinería y hacia 1985 se logró que el 95 por ciento de los procesos de la refinería se controlasen utilizando computadoras.

La utilización de computadoras tuvo por objeto lograr mejor control de las operaciones, consumo mínimo combustible, sin sacrificar la eficiencia y la seguridad operacional lo cual se traduce en apreciables incentivos económicos. Además permite al personal involucrado en la operación y en el mantenimiento de las unidades, disponer oportuna y confiable información de procesos que les resulta es de mucha utilidad en el desempeño de sus labores.

El sistema de control computarizado de HDS permite manipular unas 400 válvulas de control que intervienen en los distintos procesos del mencionado complejo. En 1979 se instaló un sistema computarizado en el área de Especialidades, para controlar dos plantas de destilación atmosférica y de vacío y una fraccionadora de naftas. Este sistema permite manipular en forma óptima unas 100 válvulas de control y está dotado de gran flexibilidad y capacidad de procesamiento de información.

El crecimiento físico de la refinería justificó la implantación en 1981 de un sistema de información para el laboratorio, mediante el cual las organizaciones usuarias reciben en sus respectivos centros de control toda la información relativa a los análisis de las muestras correspondientes a los distintos productos en la forma más rápida posible. Esta información también es usada por las computadoras de control para verificar el comportamiento de los 400 analizadores que participan en el control automático de la operación.

A finales de 1981, las operaciones recibo y suministro de la refinería también se incorporaron a un sistema de control por computadora. Este sistema optimizó la capacidad de almacenamiento de la refinería, y controla la calidad de las mezclas que allí se elaboran. También permite mayor precisión en la medición de los volúmenes de carga. El sistema tiene capacidad de decisión y supervisión y es apto para controlar tareas, seleccionando en forma óptima tuberías y equipo de transferencia.

Las complejas unidades de conversión y sus servicios industriales son también controladas por computadora. Este sistema computarizado manipula más de 420 válvulas de control y en él se implantaron sistemas de control que garantizan una eficiente y segura operación.  

La experiencia de Amuay en control de procesos por computadora fue muy exitosa. Y el personal que participó intensamente en todas las fases de los proyectos relacionados con esta tecnología, obtuvo capacitación para ser autosuficiente.

 

Manuel Bermúdez Romero

Nota: Los datos para escribir esta rememoración se tomaron de la publicación La Refinería de Amuay, editada en 1985 por el Departamento de Relaciones Públicas de Lagoven.

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8 comentarios

Pascual -

Saludos don Manuel, si bien estamos fuera y muchos, entre los que me cuento desconocemos Amuay, sentimos profundamente lo ocurrido, por los daños materiales, por las perdidas de vidas y el daño siocologico a familiares y a la poblacion cercana. Insisto sin saber bien lo que paso, no podemos dejar de lado que hay un componente de descuido importante en una empresa que se ha politizado y donde se obliga a los empleados a ir a los actos politicos, eso sin duda afecta el nivel de compromiso de los trabajadores, no hablo de los veteranos que alli quedaron, pero si de los mas nuevos que son el grueso.

Clemente Pereda Berrios -

Debo felicitar especialmente a Manuel Bermudez por su Blog sobre Amuay. Durante mi tiempo de trabajo en CREOLE, me correspondio supervisar la construccion de parte de Judibana, justo en el tiempo que tambien nacia y comenzaba a producir la refineria. Recuerdo la participacion en el proyecto del ingeniero T. William Lamb, profesor de ingenieria de suelos en M.I.T. que fue llamado para proyectar los enormes depositos para combustible diesel o bunker C. Era algo totalmente novedoso, aprovechando la topografia que se prestaba para ello, en la costa. Tambien me pregunto si se observaron los principios de mantenimiento que en CREOLE y LAGOVEN se llamaban TURN AROUND, cuando a plazos fijos se detenia la produccion para examinar todas las maquinarias y los procesos. Eso fue obligatorio y desconozco si se esta haciendo en los tiempos recientes. Otro pensamiento: Inagurabamos la iglesia de Judibana y el Arquitecto Gruillermo Moragues, tambien como yo de Ingenieria General, me comentaba sobre una inscripcion que habia colocado en el frente del altar: las letras griegas, Alfa y Omega, EL PRINCIPIO Y EL FIN. Vimos en aquel momento el principio, pero me pregunto, estaremos viendo el final de algo? Dios tenga en su gloria a los fallecidos y que ayude a recuperarse a los heridos. Y tambien le pido a Dios, que lo ocurrido pueda subsanarse sin mayores demoras o trastornos.. Es justicia.

Alba Medina -

Sr. Manuel excelente articulo.
Nosotros los Medina Coronel encabezados por mi padre Jacinto Medina estamos conmovidos y muy tiste por lo ocurrido. Amamos a esa Refineria con pasion, fue la escuela y el inicio de la carrera profesional de mi hermano Rixio . Rogamos a Dios por el descanso eterno de los fallecidos y esperamos la recuperacion fisica y emocional de todos los lesionados.

Manuel Bermudez Romero -

Daniel Chalbaud Lange, veterano de Mercadeo Nacional de la antigua Lagoven, escribió el siguiente comentario:

Verdaderamente me duele la Refinería de Amuay porque existen amigos que no son de carne y hueso. Eso significa para mí la Refinería de Amuay, en la cual trabajé desde 1963 hasta 1970. Crecí con ella y con ella mi familia. En ella me formé como profesional petrolero en el área administrativa, en ella consolidé valores y principios necesarios para trabajar en equipo, con equipos humanos.

Todavía recuerdo lo defícil que era entrar a trabajar en la Creole, pero, aunque no lo creas, más difícil era poder salir. La política meritocrática te amarraba. Si eras bueno tenías tu puesto asegurado, pero si no lo
eras, te reciclaban para hacerte mejor. En la mayoría de los casos no
había un mal empleado sino un empleado mal ubicado. Lo viví y lo practiqué con mis supervisados. Porque somos humanos, somos imperfectos, si es así en los seres humanos, cómo no lo va a ser en máquinas.

No existe la máquina
perfecta: hay que hacerle mentenimiento, hay que instruir al hombre para que conviva con su máquina y sepa, por vista, oído o pálpito,
cuándo tiene algún dolor. Esa máquina compañera es la base de su
subsistencia, a ella hay que tratarla como al mejor amigo.

Cuando se trabaja sin preparación, sin amor al trabajo y sin preocupación por tus compañeros de trabajo, hombres o máquinas, suceden tragedias como la que hoy estamos viendo.

Dios reciba en su seno a los trabajadores, efectivos militares y vecinos que hoy, por la causa que sea, recibieron, inesperadamente y sin solicitarla, su carta de despido. Y a los heridos y a los que perdieron bienes materiales, que Dios les de fortaleza para sobrevivir esta tragedia.

Perdona mi abuso con este desahogo.

Daniel Chalbaud Lange.
Creole/Lagoven/Palmaven/Pdvsa. Ficha: 64-10-329
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Manuel Bermúdez Romero -

UN COMENTARIO DE ANTONIO SZABO

Por fuera de la bitácora el ingeniero Antonio Szabo, hizo este comentario:

Manuel, el MPRA lo inicié yo acompañado por solo papel y lápiz. Se lo "vendí" a Humberto Vidal, Julio Trinkunas y Joaquín Tredinick. El resto es historia conocida. Me duele enormemente a nivel personal lo recientemente ocurrido.

Saludos.
Antonio

Manuel Bermúdez Romero -

EL DR. (MÉDICO) GUSTAVO QUINTINI ME ENVIÓ EL COMENTARIO SIGUIENTE:


Hola Manuel: excelente y oportuna nota. Se ha comentado y puedo ratificarlo, que este ha sido el accidente más grave en cuanto a daños humanos y materiales que ha tenido la industria petrolera venezolana en más de 100 años de actividad. Creo que hasta ahora se llevaba esa lamentable connotación el incendio en una de las plantas de reinyección de gas de Tia Juana a comienzos de la década de los 60, con unos 20 trabajadores quemados, varios de ellos graves, de los cuales murieron al menos 5. El más de medio siglo transcurrido desde entonces explica mi falta de precisión en el número exacto de víctimas. Me encontraba para entonces trabajando como médico general en la Clínica de Tía Juana y me tocó, junto con la totalidad del Departamento Médico que encabezaba el excelente y recordado Dr. Luis Guillermo Peña, aplicar las curas de emergencia y organizar el traslado de los quemados más graves a Maracaibo. Vale la pena recordar también que para esa época el puente sobre el lago estaba apenas en sus primeras fases de construcción y en el Hospital Coromoto no existía todavía la unidad de quemados, cuya necesidad y ulterior desarrollo fue precisamente justificada por este accidente. Por cierto, esa unidad de caumatología, la más importante por muchos años al sur del Río Grande, fue modelo de funcionamiento y administración especialmente bajo la dirección por muchos años del Dr. Luis Alberto Parejo, extendiendo su capacidad instalada a toda la población del Zulia y de Venezuela. Los informes que hemos obtenido sobre su progresiva pérdida de calidad desde que el Hospital Coromoto fue también "bolivarianizado" son indignantes, así que los quemados que en esta oportunidad han sido trasladados a ese servicio no estarán seguramente recibiendo la óptima atención que allí se brindaba. Va esta nota informativa para ti que en cierto modo te has convertido en una especie de consciencia activa de lo que fue nuestra IPN. Saludos
Gustavo

Mario Beroes Ríos -

Manuel, un abrazo. Excelente tu escrito. me tomo el atrevimiento de publicarlo en la sección de opinión del portal que dirijo, www.dossier33.com.

Aquí a la orden.

MBR

Carlos Hernández Sideregts -

Manuel, si tienes información Podrias informar sobre que se ha realizado en materia de inversión en este gobierno a esta refineria
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