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El caso Iván Hernández

Por: Gustavo Quintini   

    

El nombre de Iván Hernández es ampliamente conocido en la familia petrolera, especialmente  entre aquellos que desarrollaron sus actividades en el área de refinación, particularmente en la Refinería de Amuay, tan tristemente célebre en estos días. El caso de Iván, el cual venía rondando en mi cabeza desde hace 10 años con motivo de su actuación a raíz del despido de 20.000 empleados de PDVSA por parte del gobierno, se reactivó al oír sus declaraciones en relación con el mega accidente de Amuay. La razón de ese interés es tratar de encontrar una explicación a su apoyo irrestricto a los desmanes de la “nueva PDVSA” después de una larga, honrosa, digna y exitosa carrera en la industria petrolera.

Creo, sin la menor duda, aun existiendo otros casos en la Industria Petrolera “pre chavista”, que el de Iván es el mayor ejemplo del concepto y el valor de la meritocracia. Su historial como empleado de la Refinería de Amuay puede resumirse en haber comenzado como un obrero, sin siquiera una educación primaria completa y llegar, al cabo de más de tres décadas, por sus propios méritos y por el reconocimiento que el sistema hizo de ellos, a ser el Gerente General de una de las refinerías más grandes y más complejas del mundo. Algo de esta asombrosa carrera se ha comentado en estos días, siempre bajo la inexplicable posición asumida por Iván, incluyendo sus duras críticas al conjunto de valores que le permitieron alcanzar tan relevantes éxitos.

Me tocó participar, junto con mis compañeros de la Junta Directiva de Lagoven, en el cuidadoso análisis que se hizo de todos los factores a considerar en las últimas promociones de Iván, particularmente su designación como Gerente General de la refinería. A las consideraciones meritocráticas se oponían aquellas relacionadas con el concepto paradigmático de que se requería, además de la experiencia operacional, una sólida formación académica de pre y posgrado, particularmente en las ramas de la Ingeniería Química, para ocupar esos niveles gerenciales, como en efecto había ocurrido durante los primeros 40 años de la Refinería de Amuay. Se pensaba, y seguramente ocurrió, que algunos de los profesionales que también acumulaban muchos méritos, podrían sentirse frustrados, molestos, desmotivados o al menos incómodos, con la designación de Iván. Pero predominó el criterio meritocrático, que consideró a Iván como el mejor candidato en ese momento para esa posición.

Entonces, ¿qué pasó con Iván? Sabemos de las complejidades de la mente humana, capaz de albergar los más disímiles sentimientos y lejos de intentar un profundo análisis de la mentalidad de Iván, para lo cual carecemos de información sobre elementos importantes de su historia personal y familiar, nos limitaremos a plantear una explicación simple pero muy plausible. Parecería increíble, con la historia contada hasta aquí, afirmar que Iván fuese un resentido, pero su protagónica actuación a partir de los días de la “toma” de la industria petrolera por Chávez en 2003, avalando y contribuyendo con el cúmulo de falsedades que se esgrimieron para justificar lo ocurrido, puede razonablemente explicarse por un profundo resentimiento, mantenido oculto por muchos años. Seguramente Iván tuvo que enfrentar a lo largo de su carrera, y a pesar del reconocimiento de sus méritos, críticas referentes a su falta de formación académica. Pero ello no bastaría para explicar esa reacción contra un sistema que lo apoyó y lo promovió sin una pobre autoestima, la cual nunca logró superar a pesar de sus triunfos empresariales. Baja autoestima y resentimiento son sentimientos que con gran frecuencia están estrechamente unidos. El caos que se presentó como consecuencia de la expulsión de la mayoría de los empleados de alto nivel de la refinería, estimulado seguramente por alguna propuesta, debe haberlo visto Iván como la oportunidad para coronar definitivamente su exitosa carrera, asumiendo otra vez la máxima responsabilidad gerencial pero en esta oportunidad sin la cohorte de “profesionales envidiosos” de sus éxitos. También pudo ser determinante un deseo de salvar de la destrucción su querida refinería. No quiero pensar, y creo coincidir con todos los que conocieron a Iván, que su motivación fuese predominantemente económica, en cuyo caso la valoración de su persona sería aun más negativa.

En conclusión, me atrevería a resumir el caso de Iván Hernández como el de una persona con grandes virtudes y capacidades que lo llevaron a desarrollar una carrera de características históricas en la Industria Petrolera, pero que careció del valor integridad, entendido como la honestidad y la probidad en todas las circunstancias de la vida, no solo cuando el ambiente es propicio y limita las posibilidades de actuar incorrectamente, sino cuando las condiciones cambian y se establecen parámetros permisivos para actuaciones incorrectas. Pero en el fondo, únicamente Iván, a solas con su conciencia, podrá juzgar si lo actuado a partir del 2003 es la apropiada culminación para su brillante carrera. 

Jueves, 06 de Septiembre de 2012 21:41 Manuel Bermúdez Romero #. sin tema

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gravatar.comAutor: arnaldo salazar

Envie mis comentarios pero no los vi en el blog de Manuel bermudez, coincido en casi todo con Quintini con quien comparti responsabilidadesen la junta directiva de Lagoven. solo debo agregar que trate a Ivan socialmente y jugue domino con el en muchas ocasiones y si puedo afirmar ahora que tenia resentimiento social que ocultaba pero a veces se le salia al crticar duramente a los adecos y as fue como en el 2003 afirmo que lo mejor de su carrera era haber sido miembro del MIR.............por favor

Fecha: 06/09/2012 22:37.


gravatar.comAutor: Francisco Javier Larrañaga

Los invito a que indaguen :
-que fue lo que negocio "eliminaran" de contraloria para prestar su ayuda en 2003....
- como trataba a los profesionales destacados que tenian un punto de vista independiente al suyo??
-donde se envia a estudiar ingles y se compraban los repuestos menores de adquisicion local de Amuay??

Fecha: 07/09/2012 19:39.


gravatar.comAutor: Vicente Guarache

Nunca tuve la oportunidad, ni lo que considerábamos un privilegio para la época,de trabajar directamente para Ivan, pero coincido con el Dr. Quintini en su valiosa carrera, siempre ejemplo de la verdadera creencia y aplicación de la meritocracia en nuestra querida Lagoven. Si manejamos situaciones laborales conjuntamente y tenia un excelente tacto para el manejo sindical, nunca se le aprecio formación extremista ni contraria al sistema. Debemos recordar que Carlos Ortega es de esa zona y fue gran amigo de el.
Recuerdo las reuniones sindicato-empresa como muy cordiales. Por ello ante las instrucciones de desconocer a C.O. manifestó su asombro.
De allí es claro que le falto integridad y sin dudas manifiesto resentimiento como bien lo señala Arnaldo.
Solo quiera manifestar mi desconcierto con estas palabras, pues si podemos apreciar conductas como esa en la política del país, caso Ojeda, no era frecuente en la industria y considerábamos a Ivan como uno de los nuestros.

Fecha: 07/09/2012 19:55.


gravatar.comAutor: Clemente Pereda Berrios

Soy asiduo lector de los blogs del amigo Manuel Bermudez, los cuales siempre traen informacion valiosa, no solo de su propia autoria, sino tambien de los comentaristas. En este caso de Ivan Hernandez, no me siento calificado para emitir una opinion. Leo con el mayor interes lo que escriben personas con mayor capacidad para opinar sobre este caso. Me llama la atencion que un funcionario petrolero de reconocida meritocracia, pudiera caer en faltas contra la integridad. La meritocracia que yo conoci en Creole era infalible, pues se tomaban en cuenta infinidad de factores. Pudo Ivan Hernandez beneficiarse del despido de valiosos colegas en la idustria? Si lo hizo, tendra que llevar ese peso en la conciencia. Me temo que los conceptos del Dr. Quintini asi como de Arnaldo Salazar y de Francisco Larranaga tienen demasiada base como para ser producto de la imaginacion o de mala voluntad. Me ocupare de hacer un seguimiento y si logro llegar a una conclusion definitiva, lo hare saber. Una vez mas, agradezco este blog.

Fecha: 09/09/2012 22:10.


gravatar.comAutor: Robny Jauregui

Para darle respuesta a Javier Larrañaga, en referencia a su invitación a indagar sobre : -que fue lo que negocio "eliminaran" de contraloría para prestar su ayuda en 2003"

La respuesta está clara en la pagina RUPTURA:ORG y es en referencia a la asociación Civil Tamanaco

http://ruptura.org/index.php?option=com_content&view=article&id=2162:sebastiana-sin-secretos&catid=38:ruptura&Itemid=62

Fecha: 15/06/2013 21:28.


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