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Carne y dólares

Carne y dólares

Manuel Bermúdez Romero

 

A los asaltantes del camión de transporte de carne y a los cazadores de dólares a 6,30 bolívares, los une el mismo propósito: desbarajustar mientras el país se hunde

 

No parece vivir en Venezuela un articulista abismado por el asalto en Caracas a un camión que transportaba carne y cuyo chofer murió al atascarse la unidad en un puente.

Entre nosotros resulta una ingenuidad aguardar por un comportamiento considerado para quienes fallecen en la carretera. Casi siempre estos infelices son asaltados de uno u otro modo, y los presentes casi nunca actúan de otra manera que como zamuros que bailotean en torno a la carroña.

Más alarmante que el desvalijamiento y robo realizado por algunos de los que se acercan como mirones, es la tardanza de las autoridades de tránsito para actuar ante accidentes de carretera, el arribo tardo del auxilio médico al que tienen derecho heridos y fallecidos y, también, la desasistencia oficial aunque sólo sea para imponer el orden y proteger a los accidentados.

Es un comportamiento modelado por la propia autoridad: lenta hasta la fatiga, insensible, permisiva, desproveída de herramientas y recursos, y negligente en la atención a quienes sufren la tragedia de morir o quedar heridos en la vía.

No se trata pues de una nueva mala conducta de los motorizados que arrasaron con la carne que transportaba el camión, sino de un comportamiento generalizado, se ande a pie, en bicicleta o auto. Simplemente fueron los motorizados quienes arribaron de primeros al sitio para iniciar la rebatiña habitual, sin condolerse frente a la agonía del chofer en la cabina y procurarle socorro.

Quien haya residido en países del Primer Mundo habrá visto cómo se movilizan al instante policías de tránsito, ambulancias, bomberos y hasta helicópteros para salvar a los atrapados en un accidente automovilístico. La última nave la usan cuando la gravedad de algún lesionado exige presurosa atención de emergencia. Sin embargo, hay blasfemos de los nuestros a quienes esa movilización humanitaria les parece que obedece más a espectáculo televisivo de serie policiaca importada que a responsabilidad gubernamental. 

Pero bien, lo real y vergonzoso es que tan voraces como los zamuros en torno a la carroña son los peseteros que mediante triquiñuelas obtienen dólares a 6,30 bolívares para venderlos a más de 40 y hacerse de una grosera “ganancia” a costa del prójimo esquilmado que requiere dólares para fines no necesariamente utilitarios o para lucrarse.

¿Y cuál es el problema? Vas a esperar que otro se beneficie y tú no -suele ser el comentario irracional de alguna gente.

Es exactamente la misma actitud depredadora de los motorizados que asaltaron el camión para sustraer la carne; la conducta del sin escrúpulos, quien arguye que, si no aprovecha la oportunidad para apoderarse de la carne sin custodio, otro tomará su lugar y él quedará como “apendejeao” en el singular sentido de la honestidad que nos identifica.

El dólar negro vendido a más de 40 bolívares, es igualmente un saqueo a muertos y heridos que van quedando tirados por el camino de la pobreza en la que andamos.

Y nada importa a quienes, valiéndose de contactos gubernamentales, especulan con la moneda norteamericana obtenida a precio regulado.

 

 

*La foto que ilustra el artículo es de Google 

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4 comentarios

Manuel Bermudez Romero -

CARLITAS

Gracias Carlitas por dedicarte a dar una explicación sobre el comportamiento de quienes desbarajustan.

HUGO

Gracias Hugo por tu parecer. Describo una conducta que es común a todas nuestras clases sociales, pero que las observamos solamente cuando provienen de la clase baja.

Tan depredador como el motorizado, es el negociante que especula, en este caso con dólares obtenidos por tráfico de influencia.

HUGO URDANETA ROMERO -



Me parece muy acertados tus puntos de vista.


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Carlitas García -

Manuel te copio:
Según P. PINEL (1809):
La Psicopatía:
– Designa a los individuos que van en Contra de las Normas con el término ¨locura sin delirio¨ para describir un patrón de conducta caracterizado por:
• Falta de remordimientos.
• Ausencia completa de restricciones.
– Patrón de conducta dado en alguno de sus pacientes que tendían a realizar actos arriesgados e impulsivos, a pesar de ser racionales y de encontrar su capacidad de razonamiento
conservada
(Phillippe PINEL: 20 de abril de 1745-25 de octubre de 1826-OJO CON LAS FECHAS-, fue un médico francés dedicado al estudio y tratamiento de las enfermedades mentales...)

En: http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopat%C3%ADa
Pueden conseguir de manera resumida, actual y clara, la definición, características, historia, de este tipo de patología, que no solo en Venezuela la estamos cada día observando y padeciendo con mas cercanía, sino que es una Pandemia mundial, la cual solo en el tiempo (20 o mas años) la disciplina y educación puede ayudar a MEJORAR...y llevamos 15 años promoviendo desde todos los estratos de Venezuela estos individuos, que hasta le damos el titulo de Boliburgueses, Bolichicos, o Motorizados en Pandillas, simplemente son todos delincuentes en sus diferentes clases y maneras de comportarse y los demás les tenemos miedo y los evadimos, permitiendo que profundicen en sus conductas criminales.

Luis Villasmil -

Buena reflexión. El gobierno cataliza estos comportamientos al crear la oportunidad
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