Blogia
Contextos

La movida se mueve

 

Manuel Bermúdez Romero

 

El pequeño auditorio del diario El Nacional se abarrotó recientemente con personas representativas. Universitarios, políticos, periodistas, estudiantes, estudiosos, expertos petroleros, militares en retiro. También representación de gente pudiente -hombres y mujeres-, evidenciada la condición social en linos y algodón en la vestimenta, estilos y maneras.

            El evento titulado Venezuela al rescate de la soberanía ultrajada, lo promovió y organizó Vente Venezuela conjuntamente con La Movida Parlamentaria, un grupo de  asambleístas opositores conformado por veinte miembros representativos de trece regiones y -a todas luces- motorizado el movimiento por la diputado María Corina Machado.

            La sola presencia de ella, visible poco antes de iniciarse las presentaciones, entusiasmó a la concurrencia. Sencilla y garbosa a la vez, evidentemente gentil, María Corina irradia y, siendo su virtud, puede ser igualmente su desventaja en el barullo de la política venezolana, chavecista u opositora, donde la tradición luchadora y la calle, como llaman, suma mientras los celos se soterran. Todo así, no obstante el abarrotamiento que hubo en el escenario y que llegó al punto de tener que mover hileras de sillas auditorio abajo para agregar espacio y acrecentar el contagioso entusiasmo.

            El foro Venezuela al rescate de la soberanía ultrajada, agregó la actuación como moderador del versátil periodista Alonso Moleiro, algo precipitado en sus claves comentarios introductorios debido al interés por el cumplimiento del horario estipulado para cada expositor, asunto de siempre difícil alcance por nuestra eterna impuntualidad.

 

Subrayado

 

En el abreboca María Corina estableció un paralelo entre soberanía nacional y popular, aspiró al surgimiento de agentes multiplicadores, destacó la necesidad de crear una nueva Venezuela fortalecida física y moralmente, citó en breve la creciente violencia e intolerancia y sostuvo que el lema Tenemos Patria es una farsa, destacando que, por el contrario, nunca jamás -como ahora- una nación extranjera nos había sometido.

Acotó que la descrita es una de las realidades que los ha movilizado a actuar acompañando y promoviendo las protestas e inspirar a la lucha y refirió temas tales como la indiferencia del gobierno ante la explosión de la Refinería de Amuay, las graves amenazas a la integración territorial, la difusa nacionalidad del señor Maduro, la importación de gasolina y hasta de las caraotas y el café. Concluyó acentuando que es la hora de la rebelión y de la esperanza.Presentes así mismo como expositores estuvieron los diputados Omar González, Deyalitza Aray, William Dávila, Leonmagno Flores, Carlos Berrizbeitia, Andrés Velásquez y José Gregorio Contreras, y expusieron sobre la debacle de Petróleos de Venezuela, el colapso del sistema eléctrico, la mutilación del territorio nacional, la penetración de la guerrilla y el narcotráfico; la sumisión al régimen cubano (preferible hubiese sido decir castro comunismo), el fin de la soberanía con visión guayanesa, y el llamado a que es la hora de actuar, respectivamente.

 

Denuncia parlamentaria

 

Del escándalo implícito en la temática descrita y de su exposición, se desprendieron no menos preocupantes hechos:

  • Venezuela importa gasolina de los Estados Unidos y gas de Colombia. Antes éramos vendedores y nos auto abastecíamos de ambos productos
  • En Puerto Cabello se va la luz todos los días
  • Ciento ochenta castristas viven en Planta Centro, Carabobo
  • La Habana tiene su mano metida en la entrega del Esequibo a Guyana
  • La guerrilla colombiana imparte justicia, dirime linderos, interviene en las escuelas, hace campaña en favor del chavecismo y controla mesas electorales, además de que secuestra y “cobra vacuna”, no sólo en pueblos limítrofes de Apure, Barinas (Municipio Arismendi) y Táchira, sino también ¡sorpresa! en Machiques y La Villa del Rosario, estado Zulia. Dato: La Villa del Rosario no está a más de una hora de Maracaibo por tierra
  • Un tercio del territorio tachirense está tomado por la guerrilla vecina
  • En el Táchira, el gobierno venezolano tiene su propia guerrilla. Obviamente concebida para hacerle la vida difícil a la oposición
  • Versiones de buena fuente aseguran que la cifra de castro comunistas radicados en Venezuela puede llegar a 100 mil. El grupo, incluidos médicos y entrenadores, es una milicia constituida para sostener en el poder a Maduro o a cualquier otro representante del chavecismo
  • No es rumor, sino certeza verificada, que el general Ramiro Valdés encabeza la invasión castrista en Venezuela
  • El Ejército Venezolano eliminó sus tradicionales Teatros de Operaciones (TO) y los sustituyó por los RDI (Regiones de Defensa Integral) de naturaleza castrista

 

Fue, la que se reseña, una jornada que lleva a pensar que, en efecto, la oposición se dispone a salir a la calle. El Nacional fue un buen escenario de inicio, pero debería irse más a una divulgación abierta y de contacto directo con el pueblo. Aunque pareciera que se cubren o se tratan de cubrir todos los ámbitos.

Hubo en el acto y hacia el final estridencia, demasiado grito, algo de bravuconería que hace concluir que el estilo pendenciero del chavecismo deja secuela y mala escuela.

Toda la oposición debe recordar que no hay nada más contundente que la acción que se adelanta con hechos y actos, y sin amenazas.

La protesta indetenible y multitudinaria que no quiebra una vidriera, pero demuestra rechazo que crece en unanimidad, puede pacífica y democráticamente desalojar al ilegítimo.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

Pascual -

Saludos Sr. Bermúdez, la diputada MCM ha llamado permanentemente a la protesta de calle, lamentablemente el gobierno ha criminalizado la protesta callejera y ha amedrentado a la oposición mediante amenazas y descalificaciones. Por otro lado, las la presencia de la gente en la calle protestando no puede ser intermitente, debe ser continua, de lo contrario no tendrán ningún impacto.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres